Andy Murray perdió ante Novak Djokovic y se despidió así de la chance de defender el título en el Masters 1000 de Madrid y también del número 2 del ranking de la ATP, que volvió a ser de Roger Federer.

Ese fue el detonante para que además despidiera a su entrenadora la francesa Amélie Mauresmo así les pusieron fin a dos años de trabajar juntos.

El tenista y su preparadora estaban juntos desde 2014 y en ese tiempo cosecharon siete títulos, incluyendo los Masters 1000 de Madrid y Canadá en 2015, y alcanzaron dos finales de Grand Slam, ambas en el Abierto de Australia. Por entonces, Murray estaba fuera del top 5, tras haber tocado el segundo lugar del podio en 2013.

En Madrid, durante el torneo que se disputó en polvo de ladrillo, Murray discutió fuerte con quien era por entonces su entrenadora y luego intentó restarle importancia al asunto: “No ha cambiado nada mis planes con Amélie. El plan es volver a trabajar con ella en Roma la próxima semana”, dijo entonces. No será así, su debut en el torneo italiano, esta semana, será sin su entrenadora.