Latinoamérica está compuesta de muchos colores, cientos de miradas sobre el mundo, desigualdades, inequidades, así como también cuenta con una amplia multiculturalidad que hace imposible poder definir la región a ciencia cierta. La música y el baile como herramientas de identidad se han constituido en una pieza clave en la consolidación y fortalecimiento de las sociedades latinoamericanas, en las que se fusiona la rica herencia étnica-cultural.

Hemos heredado la mística, las canciones de trabajo y sacrificio de los africanos esclavizados en América, la energía y vitalidad de las músicas anglosajonas como el rock, hemos implementado las tecnologías para la creación de piezas musicales y artísticas que nos enseñaron los europeos y, sin lugar a dudas, la ritualidad y la conexión con la naturaleza de nuestros ancestros indígenas. Toda lo anterior ha derivado en ritmos como la cumbia, el jazz, la electrónica y la danza, que gracias a procesos de globalización y migración se han transformado y han sido fusionados con el único fin de construir una sola visión de Latinoamérica.

Hoy en día artistas mexicanos, colombianos, argentinos o centroamericanos han querido mostrarle al mundo un conjunto de fusiones que crean identidad, como es el caso de “BuenRostro”, un grupo mexicano que por medio de la música ha fusionado el folklore y sonidos tradicionales de México, Colombia, Cuba y Brasil para lograr definir la cultura latinoamericana. Su último trabajo discográfico se llama “Alterlatino”, entendido como una alternativa a la industria, al que le han incluido todo un concepto que evoca las raíces latinas relacionadas con el baile, que logra identificar a toda Latinoamérica.

La danza tiene una conexión con el sentir de resistencia y la esperanza de los pueblos sometidos a las violaciones de la colonización y demás problemáticas dadas en el continente, ha servido como una herramienta homogeneizadora de la cultura y la visión latinoamericana. Es por esto que desde el 2013 se creó un festival que le rinde homenaje a lo anterior: el Festival Internacional de Danza folclórica “Los Colores del Mundo” reúne a países como Brasil, Venezuela, Colombia, Perú, Ecuador, con el fin de mostrar al público los bailes característicos de estos países. Este festival es también una plataforma de intercambio cultural, que permite acercar cada vez más a los países latinoamericanos en un solo espacio.

En los últimos años ha cogido fuerza la fusión del folklore con la masificación de la cultura electrónica en el mundo. Una herencia europea acogida por grupos latinoamericanos que mezclan samples y sonidos basados en diferentes tipos de músicas folklóricas que van desde la cumbia, la champeta, calipso, samba y otros sonidos latinos propios. Dani Boom, Dj bogotano, miembro de la agrupación  Systema Solar y productor hace parte de los artistas en Colombia que crean toda una atmósfera alrededor del folklore colombiano y lo fusionan con elementos de electrónica.  “La necesidad de reconocerse en el territorio, por qué estamos en estas tierras, de dónde somos, quiénes son nuestros ancestros, que existe acá y que existía antes, esta es la coyuntura para la creación” Dani boom.

 

Agrega también que en países como México y Argentina son muy cercanos culturalmente a los colombianos en el compartir de la celebración en las músicas modernas “La comunión es la comunión, eso no tiene idioma ni religión”. En este formato interviene el baile, la música de la costa caribe, los beats de la electrónica y se recrea un “viaje” que conecta las raíces africanas, indígenas y europeas; es realmente una forma de comunicarse con el resto del mundo.  “Nos hemos apropiado de tecnologías, de lenguajes, de sonidos, de estéticas y las hemos transformado en esto, logramos comunicarnos a través de esas cosas”.

 

Este tipo de fusiones no son nuevas, ya que desde hace un poco más de una década aparece en la industria colombiana la agrupación Sidestepper, una iniciativa de Richard Blair, productor y pionero del movimiento musical “WorldMusic”,  acompañado de Ivan Benavides, promotor del folklore en el caribe y el pacífico, uno de los artífices del trabajo de Carlos Vives, productor de ChocQuibTown y otros. Se involucraron en el proyecto más importante para la construcción de una nueva industria que identificaría a la industria colombiana en los últimos cinco años.

 

Enrique Egurrola, expercusionista de Bomba Estéreo y productor hizo parte de Sidestepper, se ha convertido en protagonista y cómplice directo de este movimiento que ha impulsado una nueva visión de la música colombiana, exportándola a toda Latinoamérica como ejemplo de identidad. “Ha venido en una evolución inquebrantable pero sólida. Lleva 15 años esta cumbia electrónica y los precursores fueron Siddesteper y Umberto Pernet, esa cumbia galáctica con esas texturas realmente empezó en 3am” Enrique perteneció a la gira del 3am, el álbum con el que se dio a conocer en todas las esferas Sidestepper y que de la mima manera ha influenciado a un montón de artistas más.

Andersson Canal