La Academia Sueca galardonó al japonés Yoshinori Ohsumi con el premio Nobel de Medicina por sus descubrimientos sobre la autofagia, a través de la cual las células digieren sus propios desechos y cuya disfunción puede provocar enfermedades como el Parkinson o la diabetes.

El proceso es esencial para la renovación celular. Nuestras células se autodestruyen, se encierran en unas vesículas con doble membrana y luego pasan a los lisosomas, los organismos encargados de digerir y destruir los desechos y bacterias.

“Las mutaciones de genes de la autofagia pueden provocar enfermedades genéticas. En la actualidad, se está llevando a cabo una investigación intensa para desarrollar tratamientos que puedan apuntar hacia la autofagia en diferentes afecciones”, subrayó.

Ohsumi, profesor honorario de la Universidad tecnológica de Tokio, fue premiado con 934.000 dólares. “Estaba un poco sorprendido”, contó el secretario del jurado, Thomas Perlmann, que le avisó por teléfono antes del anuncio.

En sus primeras declaraciones luego de la noticia, Ohsumi destacó la importancia de “marcarse un reto” a pesar de que “no toda investigación científica pueda resultar un éxito”.

“Es un honor poder ser valorado de esta manera porque yo he hecho un estudio de medicina básica. Este galardón es el mayor motivo de alegría y satisfacción para un científico”, explicó a los medios el biólogo japonés de 71.