Tras manejar varias teorías sobre cómo comenzó a haber vida en la Tierra, investigadores de la NASA parecen estar más cerca de la correcta. Los expertos consideran que una violenta erupción procedente del Sol en forma de destellos podría haber aportado hace cuatro millones de años el calor necesario para hacerlo posible. Los destellos solares surgen cuando el astro rey suelta una cantidad excepcionalmente grande de radiación electromagnética desde su superficie y suelen estar seguidos de eyecciones de masa coronal

Aunque el campo magnético de la Tierra ofrece protección contra estos fenómenos, los más violentos se pueden abrir paso fácilmente a través de la atmósfera, una intensidad que hoy en día no es habitual. Esos hechos habrían provocado la combinación de moléculas de nitrógeno con otras moléculas de la atmósfera, como monóxido de carbono, dióxido de carbono, agua, metano, etc. De esta forma se habrían generado productos como el ácido cianhídrico, precursor de las moléculas de la vida.