Nueva Zelanda ha sido afectada por fuertes réplicas, después de un terremoto de magnitud 7,5, que provocó la muerte de dos personas en la medianoche de este lunes. Las réplicas han llegado a tener una magnitud de 6,3 grados.

El epicentro del seísmo se encuentra al noreste de Christchurch, cerca de la ciudad de Kaikoura, que ha sido cortada por los deslizamientos de tierra. Los residentes de las áreas cercanas al río Clarence, uno de los más grandes del país, se vieron obligados a abandonar sus casas por la inmediata crecida del río, al estar represado por un deslizamiento de tierra.

Las réplicas del terremoto han dejado a algunas comunidades sin agua ni electricidad, aunque las autoridades ya están restableciendo lentamente los suministros.  Desde el proyecto GeoNet, que monitorea los terremotos, dijeron que el primer sismo fue producto de dos temblores relacionados, y explicaron que las réplicas continuarán en los próximos meses.