El presidente estadounidense, Barack Obama, ha dicho que las muertes por disparos de dos hombres negros a manos de la policía son “incidentes no aislados” y que todos los estadounidenses deberían estar “profundamente preocupados”.

Obama reconoció que los EE.UU. tenía un “problema serio”, pero pidió a las personas que se unieran como nación.

Las protestas han continuado desde los asesinatos esta semana.

Los incidentes surgen tras una larga serie de polémicas muertes de los afroamericanos a manos de la policía que ha encendido un debate nacional sobre el uso de la fuerza.

El presidente Obama dijo que tales disparos mortales eran “sintomática de los retos más amplios dentro de nuestro sistema de justicia criminal, las disparidades raciales que aparecen en todo el año, y la consiguiente falta de confianza que existe entre la policía y también muchas de las comunidades que sirven”.

Y agregó: “Como nación, podemos y debemos hacerlo mejor para instituir las mejores prácticas que reducen la discriminación racial en la aplicación de la ley.”