El presidente de EE.UU. nominó al juez Merrick Garland como candidato al Tribunal Supremo para ocupar el puesto que quedó vacante tras la muerte del juez conservador Antonin Scalia.

“Es el hombre adecuado para el cargo. Se merece ser confirmado”, dijo el mandatario.

Elogió “la decencia, la modestia, la integridad, la imparcialidad y la excelencia” de Garland, cuyo nombre también fue considerado entre los posibles candidatos para el puesto que ocupa desde 2009 la jueza hispana Sonia Sotomayor.

Obama se inclinó por un juez considerado de centro para un cargo que tiene que ser confirmado por el Senado, de mayoría republicana, lo que anticipa una disputa política en un año con elecciones presidenciales en noviembre.

La Casa Blanca destacó la experiencia de Garland y su capacidad para llegar a consensos. Un punto clave en esta tesitura.

“Para mí no puede haber un servicio mayor que ser miembro de la Corte Suprema de Estados Unidos”, dijo Garland.