Barack Obama viajara a finales de este mes a Hiroshima, símbolo de la era nuclear. Sera el primer presidente estadounidense en activo en visitar el lugar donde se lanzó la primera bomba atómica, el 6 de Agosto de 1945.  En su visita, Obama planea promover un mundo sin armas nucleares y reconocer el coste de la guerra, aunque no pedirá perdón.

Estados Unidos es el único que país que ha usado armas nucleares contra la población civil, primero en Hiroshima y tres días después en Nagasaki, que causaron la muerte a más de 200.000 personas.

Se acerca el final del mandato de Obama, y esta visita es propicia, ya que sus opositores no se centran tanto en las críticas. La visita ayudara a estrechar los lazos con Japón, aliado desde su rendición en la Segunda Guerra Mundial, y también enlaza con otra preocupación de Obama, reducir las armas nucleares en el mundo.

Obama deberá andar con pies de plomo, ya que toda la visita será milimétricamente analizada, con el temor de que los veteranos de guerra se puedan sentir ofendidos si Obama se disculpa.

Esta faceta de Obama ha recibido muchas críticas por sus opositores, ya que opinan que el presidente debería de mostrar la “excepcionalidad americana”.