La Administración estadounidense afrontará la victoria de Trump de forma continuista para asegurar una transición tranquila.

Tras la victoria del magnate republicano, que supone una de las victorias presidenciales más convulsa en la historia de los Estados Unidos, el presidente Barack Obama y la candidata demócrata Hillary Clinton, han aceptado el resultado y se han comprometido a facilitar su adaptación a la presidencia del país.

Su elección ha generado incertidumbre en las relaciones con otros países y en cómo se comportarán los mercados. Además, miles de personas se manifestaron en las calles de Nueva York contra su elección como presidente.

Quedan 72 días para que se realice el traspaso de poderes. Donald Trump será investido como presidente de los Estados Unidos el próximo 20 de enero.