La Organización para la Cooperación Islámica, que agrupa a más de medio centenar de países musulmanes, ha bloqueado la asistencia de once organizaciones LGTB a un encuentro que celebrará la ONU en junio y que estará centrado en la lucha contra el sida.

La petición ha sido remitida a la Asamblea General de Naciones Unidas por Egipto, que ha hablado en nombre de toda la Organización, según el texto al que ha tenido acceso la agencia Reuters. La carta no menciona de forma expresa el motivo del veto.
La embajadora norteamericana ante la ONU, Samantha Power, ha lamentado que el veto “lastra el progreso global para combatir la pandemia del VIH/sida” y ha recordado que, en el caso de los transexuales, el nivel de incidencia de la enfermedad es 49 veces superior al del resto de la población.

Los derechos de la comunidad LGTB y su participación en actos de la ONU han sido motivo recurrente de disputa en el seno de la organización internacional, que ha tenido que lidiar con el malestar no sólo de la comunidad islámica, sino también de grandes potencias como Rusia y China.