El Parlamento británico dio luz verde a la primera ministra, Theresa May, para la renovación del programa de submarinos nucleares del Reino Unido.

La mayoría de 472 diputados de Westminster votó a favor de la renovación, mientras que 117 se oposieron entre ellos varios del partido Laborista que votó dividido

El polémico Trident costará más de 31.000 millones de libras e incluye cuatro submarinos con capacidad nuclear para sustituir a los actuales Vanguard, un sistema defensivo que permitirá al Reino Unido afrontar amenazas “muy reales” de Rusia y Corea del Norte, afirmó May.

“Nuestros potenciales agresores deben estar siempre convencidos de que los beneficios de atacar al Reino Unido quedarían ampliamente contrarrestados por las consecuencias”, dijo la primera ministra en su primera intervención en la Cámara de los Comunes tras asumir el cargo.

“No podemos permitirnos bajar la guardia ni descartar futuros cambios de escenario que podrían poner a nuestro país en un grave peligro. Necesitamos estar preparados para evitar las amenazas para nuestras vidas”, dijo.