En el Reino Unido, un debate en la Cámara de los Comunes puso sobre la mesa las consecuencias de los ‘Panamá Papers’ que salpican al primer ministro, David Cameron.

A pesar de que no hubo anuncios de política importantes, fue uno de los debates parlamentarios más vigorosos sobre el uso de cuentas bancarias en el extranjero y empresas ficticias para ocultar la riqueza personal o evitar los impuestos.

Cameron, quien dio cuenta esta semana sobre sus haberes, dijo que ahora había revelado más sobre sus finanzas personales que cualquiera de sus predecesores.

El primer ministro ha condenado las cuentas en el extranjero que se utilizan para evitar impuestos, pero los documentos filtrados muestran que su familia se ha beneficiado de un fondo de inversión en un paraíso fiscal.

Los diputados laboristas, como Jeremy Corbyn, dijeron que las reglas del juego son manipuladas para favorecer “los super-ricos”. El primer ministro dijo que el Partido del Trabajo un “enemigo de la aspiración”.