Una panadería en Irlanda del Norte, que es propiedad de cristianos evangélicos, ha perdido una apelación judicial para revocar una decisión que la encontró culpable de discriminación, después de negarse a hacer un pastel a favor del matrimonio homosexual.

El tribunal de apelación de Belfast confirmó la sentencia del año pasado, en la que se declaraba culpable a la panadería Ashers por haber discriminado a un cliente por motivos de orientación sexual. Los dueños de la panadería tendrán que pagar £500 libras al activista local de derechos gay Gareth Lee.

Lee quería comprar una tarta con los personajes de Barrio Sésamo y el lema “Apoya al matrimonio homosexual”,  para un evento del Día Internacional Contra la Homofobia de 2014. La Comisión de Igualdad de Irlanda del Norte apoyó su acción judicial.