Casi 17 meses después de que 43 estudiantes mexicanos desaparecieron después de un secuestro por la policía local, el presidente de México, Enrique Peña Nieto, ha hecho su primera visita a la ciudad de Iguala, donde ocurrieron los hechos. Sin embargo, señala el diario The Guardian, el mandatario evitó una reunión con las familias de los estudiantes desaparecidos.

En la ceremonia en Iguala – conocida como la cuna de la tricolor mexicana – Peña Nieto hizo sólo breves referencias a la desaparición y probable masacre de los estudiantes en la noche del 26 de septiembre de 2014.

El suceso conmocionó a la comunidad internacional y ha generado protestas callejeras contra la impunidad y la corrupción. Peña Nieto dijo que esos hechos demuestran la necesidad de que México “siga avanzando por un camino de apego al estado de derecho y las instituciones”.