Más de la mitad de un siglo de reformas educativas radicales han hecho poco para mejorar la movilidad social de Gran Bretaña, de acuerdo con uno de los principales expertos del país en materia de igualdad.

Los jóvenes de las familias menos acomodadas que entran en el mercado laboral de hoy en día tienen perspectivas mucho menos favorables que sus padres o incluso sus abuelos, a pesar de contar con estudios superiores.

Desde los años 50 a los 70 se incremento la movilidad social gracias al aumento de puestos profesionales y directivos.

Pero, los progresos realizados por esta generación provocan que un número cada vez mayor de sus hijos esten en riesgo de bajar en la escala social.

El sábado, el asesor del gobierno de la movilidad social, Alan Milburn, presidente de la Comisión de Movilidad Social y la pobreza infantil, advirtió que existía el riesgo de que Gran Bretaña se “dividiera permanentemente” como resultado de la creciente brecha de desigualdad entre generaciones.

El experto sostiene que los gobiernos deben centrarse en políticas que van más allá de la simple promoción del crecimiento económico.

Estos incluirían nuevas iniciativas para aumentar los fondos para la investigación y el desarrollo, mejorar la infraestructura del país y elevar la calidad de sus servicios públicos.