En diciembre de 2014 el gobierno escocés bajó el límite de alcohol en sangre de 80mg por 100ml a 50mg. Esta reducción equivaldría a menos de una pinta de cerveza o un vaso de vino grande en los hombres, y media pinta de cerveza o un vaso pequeño de vino para las mujeres.

Las campañas de seguridad en la carretera y los doctores han animado a Inglaterra y Gales a sumarse a este cambio puesto que su tasa de alcohol permitida se encuentra entre las más altas de Europa.

El ministro de seguridad vial Andrew Jones no descarta hacer efectiva esta medida en Inglaterra si se demuestra en Escocia que es efectiva. Por el momento, la posición del gobierno es hacer cumplir las leyes vigentes y penalizar los excesos de alcohol.