El vuelo 387 de JetBlue despegó de Florida, hacia a Santa Clara, Cuba, y llegó en menos de una hora a destino. A bordo del Airbus A320 viajaban 150 pasajeros y fue el primer vuelo comercial regular directo entre Estados Unidos y Cuba en más de medio siglo.

“Muchas gracias por estar en este vuelo histórico”, saludó el capitán de la aeronave poco antes del despegue.

Anteriormente el embajador cubano en Estados Unidos, José Ramón Cabañas, había celebrado el “histórico” momento, tras cortar la cinta inaugural junto al director ejecutivo de la compañía, Robin Hayes, que también abordó el avión.

“Los vuelos regulares entre EE UU y Cuba alcanzarán real potencial solo cuando termine la prohibición de viajes a Cuba aún vigente por el bloqueo”, coincidió la responsable cubana de las negociaciones para la normalización de relaciones con Washington, Josefina Vidal, en los pasados días.

Las rutas entre EE UU y Cuba estarán por el momento en manos de aerolíneas estadounidenses. Las isleñas como Cubana de Aviación no pueden operar todavía por temor, sobre todo, a que sus aparatos sean incautados al tocar territorio estadounidense en respuesta a las sentencias millonarias pendientes contra el Estado cubano en EE UU. Sin embargo, el viceministro de Transporte cubano, Eduardo Rodríguez, dijo esta semana que se han iniciado las gestiones para obtener los permisos, sin precisar una fecha.