Los indígenas concentrados en la capital ecuatoriana denunciaron este jueves la muerte de cinco manifestantes en condiciones que no están claras. Situados en el ágora de la casa de la Cultura, los indígenas dijeron que no habrá ningún acuerdo mientras no se sancione a los autores de la muerte.

También hubo discursos contra el presidente, Lenín Moreno, que este miércoles decidió volver a Quito, después de haber trasladado el Gobierno a Guayaquil como consecuencia de las protestas.

Los manifestantes juzgaron a ocho policías y horas después la Defensora del Pueblo confirmó la muerte de cinco personas durante las protestas. Mientras tanto el diálogo en el que está intermediando la Academia, la Conferencia Episcopal y Naciones Unidas está en un momento delicado.