El de este jueves es el segundo gesto antimonárquico del equipo de Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, que afecta a Juan Carlos I, el padre del actual jefe del Estado Español, Felipe VI. Apenas llegar al cargo, en julio pasado, el gobierno municipal dio las primeras muestras de su apuesta por el republicanismo. Antes de que se celebrara un plenario, retiró el busto de Juan Carlos I del salón de plenos, que oficialmente se llama de la Reina Regente. El entonces comisionado de Memoria Histórica, Xavier Domènech, hoy portavoz de En Comú Podem en el Congreso, argumentó que la norma obliga a tener la figura del jefe del Estado, y que Juan Carlos I ya no lo es.

Además del polémico gesto, que levantó gran polvareda, Colau anunció una revisión de las referencias monárquicas “dentro y fuera del Ayuntamiento”.

La alcaldesa tomó el jueves la palabra para definir el 14 de abril como “el único proceso constituyente en nuestro país impulsado desde abajo y cristalizado en los Ayuntamientos”.