Como se intuía, los 170 diputados de PP, Ciudadanos y Coalición Canaria apoyaron al líder del PP, frente a los 180 del resto de grupos que impidieron que el líder del PP sea investido presidente del Gobierno con mayoría simple.

Mariano Rajoy arremetió contra al PSOE por no permitir su investidura, tras lo cual le ofreció “un acuerdo que no sea rígido sino abierto a sugerencias y aportaciones”. A Pedro Sánchez, líder del PSOE, le acusó de usar “una colección de manoseados y reiterativos argumentos para no admitir el objetivo inconfesable de repetir las elecciones”.

“Permita al menos que en España se forme un Gobierno”, le dijo, antes de reprocharle “algo tan grave como bloquear”, sin ofrecer alternativas que pasarían por acuerdos con “extremistas”. Y acusarle de graves consecuencias que “no resolverán unas terceras elecciones”.

Y Sánchez, al frente del único grupo que podía desbloquear la situación, le respondió reiterando el argumento de que carece de la confianza de su grupo y acusando a su vez a Rajoy de forzar las terceras elecciones: “Si actuamos con altura de miras entre todos encontraremos una solución. El PSOE estará en esa solución”

Pablo Iglesias emplazó a Sánchez a un acuerdo que el PSOE no ve viable y Albert Rivera dio a entender que su acuerdo con Rajoy ya ha caducado. Es la segunda vez que un acuerdo de investidura de Ciudadanos es derrotado en el Congreso: en marzo el firmado con el PSOE y este viernes el suscrito con el PP. Ambos han resultado insuficientes.

A partir de hoy se abre un plazo de dos meses para formar Gobierno. Si no, el próximo 31 de octubre se volverían a disolver las Cortes y 54 días después se celebrarían nuevas elecciones, el 25 de diciembre.