El Gobierno británico ha dado luz verde para construir una nueva central nuclear de 18 billones de libras en Reino Unido, tras imponer “nuevas e importantes medidas” para proteger la seguridad nacional. La nueva planta de Hinkley Point en Somerset, está siendo financiada por franceses y chinos. A cambio, China quiere usar su diseño de nuevas centrales nucleares.

El director ejecutivo de la empresa francesa EDF, que está construyendo la planta afirmó: “La decisión del Gobierno británico para aprobar la construcción de Hinkley Point C marca el relanzamiento de la energía nuclear en Europa.”

Los críticos advirtieron del aumento de los costes y de las implicaciones de las construcciones de las centrales por gobiernos extranjeros. La empresa francesa EDF está financiando dos tercios del proyecto, mientras que China invertirá los 6 billones restantes. Las compañías estiman que la central generará 25.000 nuevos puestos de trabajo.