El cantante Prince, quien murió el mes pasado por causas aun no aclaradas por las autoridades, supuestamente tenía una adicción a la cocaína que él “no podía controlar”.

La información se conoció tras la filtración de los registros de llamadas de la policía.

Un informe de junio de 2011 revela una llamada de una mujer a la Oficina del Sheriff del Condado de Carver, Minnesota, para informar que estaba “preocupada por la adicción a la cocaína de Prince”.

La persona que hizo la llamada no fue identificada, pero afirmó que el cantante estadounidense durante el año anterior en Alemania no podía controlar su hábito (a la cocaína), y que le recomendó “informar de ello”.

La policía entonces dijo a la mujer que, debido a que la información tenía un año, y a “que no especificó si Prince estaba en peligro inmediato”, el incidente se cerró.

Los registros de llamadas de la policía fueron revelados dos semanas después de que el cantante de 57 años fuera encontrado muerto en su casa de Paisley Park, de Minneapolis.