El Ministerio de Defensa ruso dijo que dos de sus destructores de la Marina obligaron a un submarino holandés a parar el espionaje de un portaaviones en el Mediterráneo. Los militares dijeron que el submarino estaba a 20 kilómetros del almirante Kuznetsov en el momento del incidente, expresaron los militares.

Por su parte, la OTAN dijo que estaba observando los barcos de una manera “sencilla y responsable”, comentando que había estado vigilando la flota durante algunas semanas.

Rusia envió una flota al Mediterráneo oriental antes de la reanudación de los ataques aéreos en Siria, algo que ha generado cierto estado de alarma entre los países aliados de la OTAN. De momento, no ha habido confirmación de esta afirmación por parte de los rusos, y el ejército holandés dijo que no haría ningún comentario sobre sus operaciones submarinas.