Rusia acaba de presentar, el misil balístico intercontinental (ICBM) más poderoso del mundo, con una capacidad destructiva 2.000 veces la bomba de Hiroshima (15 kilotones).

Su nombre oficial es MS-28 Sarmat, la agencia rusa Sputnik lo presentó como capaz de destruir un territorio “del tamaño de Texas o Francia”.

Según la web rusa Prava.Ru, el Satán 2 entrará en producción y será desplegado en el 2018, en respuesta al desarrollo del escudo norteamericano.

Además del escudo antimisiles, otra preocupación para las Fuerzas de Misiles Estratégicos de Rusia es la doctrina estadounidense llamada Prompt Global Strike (PGS), o “ataque global rápido”, es un  lanzamiento casi simultáneo de misiles de crucero no nucleares tanto desde tierra como desde el mar o el aire, hasta más de 4.000 según cálculos rusos.

El Satán 2 puede ir equipado con 10 cabezas nucleares pesadas o 16 ligeras, o una combinación que incluya contramedidas electrónicas para esquivar el escudo antimisiles. Con un radio de acción de 10.000 kilómetros, uno solo de estos cohetes puede dispersar sus ojivas nucleares sobre un territorio del tamaño de Francia o del estado norteamericano de Texas, o bien toda la costa este de Estados Unidos, y arrasarlo.

En este año  se han realizado ensayos con una cabeza nuclear hipersónica montada en el Satán 2, capaz de volar, después de separarse del misil, a entre siete y doce veces la velocidad del sonido. Esto la haría imparable. EE.UU., según la agencia Sputnik, está trabajando en el mismo tipo de proyecto, en concreto el misil hipersónico Boeing X-51A, con un alcance de 500 kilómetros después de ser soltado por un bombardero estratégico B-52.