Tras unas negociaciones que se alargaron más allá de la media noche de este jueves en el hotel Hilton de Múnich, EE.UU. y Rusia pactaron un alto al fuego en el conflicto armado de Siria dentro de una semana.

El secretario de Estado estadounidense, John Kerry, reconoció la fragilidad del acuerdo, que por ahora está firmado, pero solo se verá si los próximos días las dos potencias “lo honran y ponen en marcha”.

Ìèíèñòð èíîñòðàííûõ äåë ÐÔ Ñåðãåé Ëàâðîâ íà îòêðûòèè ãëîáàëüíîãî ôîðóìà ïî ïàðòíåðñòâó ãîñóäàðñòâ è áèçíåñà â ïðîòèâîäåéñòâèè òåððîðèçìó â ðàìêàõ ñàììèòà "Ãðóïïû âîñüìè" (G8).
Serguéi Lavrov, ministro de Exteriores de Rusia.

El pacto implicó una ardua negociación entre los líderes diplomáticos de ambos países. Estados Unidos, que apoya a la oposición siria, proponía un cese de la acción armada inmediata, mientras que Sergey Lavrov, ministro de Exteriores ruso, quienes respaldan al presidente sirio Bashar al-Assad, trasladó la voluntad de su país de dejarlo para el 1 de marzo.

El alto al fuego no afectará a la lucha contra grupos considerados terroristas por el Consejo General de la ONU, como el Estado Islámico o el Frente al Nusra, que es una rama de Al Qaeda en Siria.