En tan solo 48 horas, más de 10.000 inmigrantes zarparon de la costa de Libia para intentar llegar a Italia, huyendo del hambre y la guerra. Según los datos de la Guardia Costera italiana 6.000 personas se embarcaron en el canal de Sicilia este lunes, de las cuales, nueve fallecieron. El martes otras 4.665 personas intentaron  hacer esta travesía, de las que 28 perdieron la vida.

La Guardia Costera italiana comunicó que coordinó 33 operaciones de rescate en las que participaron miembros de este organismo, organizaciones humanitarias, medios del Gobierno italiano y privados. La ONG Proactiva encontró una barca de madera en la que habían muerto 22 personas, después de desencadenarse un incendio.

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) alertó de que en lo va que de año 3.500 personas han muerto en su intento de atravesar el Mediterráneo y que 300.000 personas han logrado llegar a Italia, pero tras pasar por un gran sufrimiento.

Las autoridades italianas creen que este aumento en las migraciones se debe a que el tiempo es favorable y los traficantes están presionando para intentar conseguir el mayor dinero posible antes de que las condiciones marítimas sean desfavorables.