Samsung anunció este martes de forma oficial que detiene la producción de su teléfono móvil Galaxy Note 7, llamado a ser el producto estrella de 2016. El dispositivo está teniendo problemas en su batería, que han hecho que muchos móviles se hayan incendiado espontáneamente por sobrecalentamiento.

Esta madrugada anunció que suspendían la venta de las sustituciones del teléfono y del modelo original. Además pidieron a sus usuarios que apagaran el teléfono y no lo utilizasen hasta que descubriesen por qué algunas unidades de esta serie han entrado en combustión.

El problema del Note 7 está perjudicando seriamente el prestigio de la compañía surcoreana y ha provocado que el valor de sus acciones se desplome más de un 8%, lo que significa que el valor de la empresa ha bajado en 15.000 millones de euros.