Prince, que murió el pasado jueves a los 57 años en su residencia de la localidad de Chanhassen (Minesota), vuelve a ser noticia esta semana, ya que aún no se ha determinado la causa de su muerte.

Las autoridades que investigan la muerte de Prince han solicitado la ayuda del DEA (Departamento Estadounidense Antidrogas) para esclarecer lo ocurrido.

Los cuerpos de seguridad encargados de esclarecer el fallecimiento obtuvieron una orden de registro para investigar el domicilio del artista en la localidad de Chanhassen (Minesota); y, según fuentes del cuerpo de policía local de Minesota, que investiga el caso, aseguran haber encontrado analgésicos en posesión del artista en el momento de su muerte y también en su propia residencia. Sin embargo, aún no se ha determinado qué papel desempeñaron los medicamentos en la muerte de la estrella del pop, que pudo no tener nada que ver con las sustancias encontradas.

Por su parte, el juez del distrito autorizó, además de la orden de registro, la solicitud del alguacil del condado de Carver, Jim Olson, para que esa orden y los documentos que acompañan a la investigación permanezcan bajo secreto, dado que su publicidad, en este momento, podría comprometer la investigación.

Las autoridades responsables de la investigación dijeron que no ven “razones para creer, en este momento, que se tratara de un suicidio”, aseguró Jim Olson. Además, dijo que en el cuerpo de Prince no había “signos obvios de traumatismos” y que no encontraron a nadie más en la residencia del artista.