El túnel más largo y profundo del mundo se inaugura hoy en Suiza, con 57 kilómetros de longitud y discurre por debajo de 2,3 kilómetros de roca. Unirá el norte y el sur de Europa en un recorrido de apenas 20 minutos a través de los Alpes.

La infraestructura ferroviaria reducirá el tiempo de tránsito en uno de los ejes de transporte más importantes de Europa, por el que circulan 26 millones de toneladas cada año.

La inversión de este proyecto, cerca de 11.000 millones de euros, ha sido costeada enteramente por Suiza. A la inauguración acudirán François Hollande, Angela Merkel y Mateo Renzi, que disfrutaran de un viaje de prueba por el túnel

La explotación comercial del túnel está prevista para el próximo 11 de diciembre. El nuevo conducto transcurre por debajo de la linea del antiguo tren ferroviario operativo desde 1882.

La inauguración será en los dos lados del túnel simultáneamente, en un lado el presidente suizo pronunciará su discurso y en el otro la ministra de Medio Ambiente, Transporte y Energía hará lo propio.

En total han trabajado 2.400 obreros en la construcción del túnel, soportando temperaturas de hasta 50º C. El nuevo enlace ferroviario permitirá la circulación diaria de 325 trenes, permitiendo una velocidad de 250 kilómetros por hora.