La ciudad de Madrid celebró el “día sin malla”. Es una iniciativa de la Asociación para el Desarrollo del Naturismo (ADN) para intentar demostrar que la desnudez es la “forma más lógica y natural”. A pesar de las críticas del Partido Popular de Madrid, se desarrolló con total normalidad en la piscina de un centro deportivo municipal y con éxito de participación, aunque con división de opiniones.

Marina, quien se califica como “asidua” a esta piscina, aseguró a la agencia EFE que el día nudista “no le parece bien” porque es una piscina pública a la que van familias con niños que “no están acostumbrados a ver cuerpos desnudos”. La misma idea tiene Manuela, quien afirma que “lo respeta, pero no lo comparte” ya que no tiene por qué “ver cuerpos desnudos si no tiene ganas”.

El presidente de ADN reconoce, no obstante, que el amante del naturismo que quiera ejercer debe adaptarse a las instalaciones o a los espacios municipales reservados y a los horarios fijados. “No queremos tener espacio reducidos y exclusivos sólo para nosotros, queremos que el nudismo se normalice en la sociedad”, señaló.