Howard Schultz, dijo que la compañía planea contratar 10.000 refugiados en todo el mundo en los próximos cinco años, tras la orden sobre inmigración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Starbucks está en contacto directo con empleados afectados por la prohibición en materia de inmigración y hará “todo lo posible para darles apoyo y ayudarlos a atravesar este periodo confuso”, dijo Schultz en una carta a empleados publicada en la web de la empresa. Schultz también dijo que tanto él como el director de operaciones, Kevin Johnson, quien asumirá el cargo de máximo responsable ejecutivo este año, comenzarán a comunicarse con los trabajadores más frecuentemente.

Por otro lado, la empresa tecnológica Google lanzó un fondo de cuatro millones de dólares que irá donando a cuatro organizaciones estadounidenses comprometidas con los derechos de los inmigrantes.

Apple, Microsoft, Netflix, Uber, Airbnb y Facebook son algunas de las que también declararon su rechazo a las medidas de control de acceso de Trump. Parte de sus empleados son inmigrantes, y algunos incluso proceden de los países incluidos en la orden ejecutiva.

Mark Zuckerberg, por su parte, emitió un comunicado en el que recuerda el papel de la inmigración en la creación del país. “Mis bisabuelos vinieron de Alemania, Austria y Polonia. Los padres de Priscilla fueron refugiados de China y Vietnam. Estados Unidos es una nación de inmigrantes, y debemos estar orgulloso de ello”, declara.