El candidato favorito para liderar el UKIP, Steven Woolfe, ha dejado la formación antieuropea por la “espiral de muerte” ante la que se encuentra después de que Nigel Farage dimitiera. Woolfe, uno de los 22 eurodiputados de UKIP, fue hospitalizado hace dos semanas tras recibir un golpe en un altercado con un compañero de partido, Mike Hookem, mientras estaban en una reunión de la formación en Estrasburgo.

Woolfe era el candidato preferido a suceder a Farage, tras su dimisión después del referendo sobre la permanencia de Reino Unido en la  Unión Europea, en la que la opción del Brexit salió victoriosa. Apoyado por Arron Banks, el mayor donante de la formación antieuropea, Woolfe no pudo presentarse como candidato a líder del partido, porque se postuló unos minutos después de haberse cerrado el plazo.

Diane James obtuvo el liderazgo del UKIP, pero tan solo 18 días después de permanecer en el cargo decidió dimitir, argumentando que no tenía la autoridad suficiente para dirigir el partido. Woolfe parecía ser el favorito para suceder a James pero este lunes anunció que abandonaba la formación porque “las luchas internas y la toxicidad” hacen que el partido sea ingobernable tras perder el liderazgo de Farage y la causa del referendo europeo.