La ministra belga de Asuntos Sociales y Sanidad, Maggie De Block, dijo que el número de personas que resultaron heridas en los ataques de Bélgica ha subido a 300, mientras que el balance de fallecidos se mantiene en 31.

Un total de 150 personas están aún hospitalizadas, de las que 61 están en cuidados intensivos y cuatro de los ingresados aún no han sido identificados al estar en coma, ya sea inducido o no, según la agencia belga.

De Block indicó que las heridas más graves son quemaduras, a menudo unidas a lesiones ligadas a una fuerte explosión y penetración de fragmentos metálicos.

Las víctimas proceden de unos 40 países, según el ministro de Asuntos Exteriores, Didier Reynders.