La primera ministra de Reino Unido, Theresa May, manifestó que Reino Unido debe seguir formando parte de los debates y las cumbres de la Unión Europea si se tratan de asuntos y negociaciones que afecten a sus 28 miembros.

El presidente francés, François Hollande y la canciller alemana, Ángela Merkel, advirtieron de que si Reino Unido quiere un Brexit duro, tendrían unas negociaciones duras. Al llegar a la cumbre de Bruselas este jueves, May, se comprometió a seguir trabajando estrechamente con la Unión Europea después del Brexit.

La primera ministra hizo hincapié en mantener una “postura europea común” contra la agresión rusa que  incluía la violencia “repugnante” en Siria.