Gran Bretaña debería retirarse de la convención europea de derechos humanos, independientemente del resultado del referéndum de la Unión Europea, dijo Theresa May, ministra de Interior en el Reino Unido.

Las declaraciones de May provocaron una respuesta inmediata por parte del secretario de Justicia ‘sombra’, Charles Falconer, quien describió la intervención como “tan ignorante y tan poco liberal, como equivocada”.

Lord Falconer acusó a May de “sacrificar el compromiso de Gran Bretaña con los derechos humanos por sus propias miserables ambiciones de liderazgo entre los Torys”.

La ministra del Interior dijo que se trataba de salir solo de la convención, pero no de la Unión Europea.

“(El tratado) no añade nada a nuestra prosperidad, nos hace menos seguros mediante la prevención de la expulsión de los extranjeros peligrosos – y no hace nada para cambiar las actitudes de los gobiernos como Rusia de cuando se trata de los derechos humanos”, dijo May.