La primera ministra británica, Theresa May, anunciará una nueva ola de escuelas que dará la oportunidad de estudiar en un buen colegio a los niños con menos recursos. Las propuestas de educación harán que se ponga fin a la prohibición de las aperturas de escuelas de gramática y permitir que se introduzca una selección “en algunas circunstancias”.

May dijo que iba poner fin al criterio de selección por el precio de la vivienda y dar a las escuelas de gramática objetivos que les obliguen a tener un cierto número de alumnos más pobres. Esta reforma también requerirá de la participación de las universidades, que cobran las tarifas más altas.

Los laboristas han criticado la medida y advirtieron que la expansión de las escuelas de gramática significará “afianzar la desigualdad y la desventaja”.

May  comentó: “Durante mucho tiempo hemos tolerado un sistema que contiene una regla arbitraria, sacrificar el potencial de los niños a causa de dogma y la ideología. Es por eso que estoy anunciando un ambicioso paquete de reformas de la educación. Se trata de estar sin complejos en nuestra creencia en la movilidad social y hacer de este país una verdadera meritocracia, un país que funcione para todos”.