La primera ministra británica, Theresa May, afirmó que va a utilizar el Brexit como una vía para romper definitivamente con la marca del conservadurismo de David Cameron, comprometiéndose a trabajar en favor de los votantes de la clase trabajadora y a acabar con la inmigración.

En un discurso durante la conferencia del Partido Conservador en Birmingham, la primera ministra dijo que el resultado del referendo en junio era “una revolución silenciosa”, que debe hacer que los políticos se acerquen a las preocupaciones de la sociedad.

May comentó que el resultado del referendo suponía un punto de inflexión en la política legitima una línea política más dura con la inmigración y una mayor intervención del Estado sobre los ciudadanos. “Es hora de recordar el bien que el Gobierno puede hacer”, dijo durante su discurso.

Por su parte, el líder la oposición, Jeremy Corbyn expresó: “estaba avivando las llamas de la xenofobia y el odio en nuestras comunidades y tratando de culpar a los extranjeros de los propios fracasos de su partido”.