Se espera que el exprimer ministro de Reino Unido, Tony Blair, defienda su decisión de unirse a la guerra de Irak, ante la publicación del informe Chilcot, que en principio saldrá a la luz el próximo 6 de julio.

Todo parece apuntar a que el laborista explicará que su decisión de unirse a la guerra de Irak se basaba en mantener la estabilidad de Oriente Medio, y en el hecho, de que permitir que continuara Saddam Hussein en el poder, podía albergar la posibilidad de que produjera armas de destrucción masiva.

Pese a que no se encontraron este tipo de armas se espera que Blair anuncie que Hussein tenía la capacidad de crearlas y de que el mundo está más seguro tras su eliminación. El exprimer ministro aludirá a que las principales causas de lo que ocurrió en la guerra de Irak se deben a la magnitud de la intervención externa del país por parte de Irán y Al-Qaida, en lugar de a los fallos de planificación.

El actual líder laborista, Jeremy Corbyn, pedirá disculpas oficialmente por la intervención de Reino Unido en la guerra de Irak, en base a un engaño y en violación del derecho internacional.