Pese a estar en el ojo del huracán con las últimas apariciones de vídeos en los que realizaba comentarios machistas, el candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, logró resistir el segundo debate presidencial ante las preguntas de los moderadores y de su rival, Hillary Clinton.

El debate que tuvo lugar este domingo, se recuerda como uno de los duelos presidenciales más tensos vividos hasta el momento. El candidato republicano, incluso llegó a insinuar, que de ganar las elecciones encerraría en la cárcel a su oponente, Hillary Clinton, y recordó los escándalos sexuales de su marido, Bill Clinton.

Trump prometió que si ganaba las elecciones el 8 de noviembre nombraría un fiscal especial para investigar los emails privados que Hillary Clinton envió cuando era Secretaria de Estado, entre 2009 y 2013. De esta forma, Donald Trump se acerca a las bases del partido más radicales.

Por su parte, Hillary Clinton atacó a su adversario por los comentarios machistas que salieron a relucir durante los últimos días y recordó una frase de Michelle Obama “cuando ellos se rebajan, nosotros nos elevamos” para contestarle. La candidata demócrata intentó demostrar la “incapacidad” de Trump para ser presidente.