El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dado un paso atrás y este miércoles ha firmado una orden ejecutiva para acabar con la separación de los niños y familias migrantes sin papeles.

Esta decisión fue tomada después de una gran cantidad de protestas a nivel nacional e internacional. Otros gobiernos como el de Reino Unido, la Organización de las Naciones Unidas o el Papa también mostraron su rechazo a la separación de estas familias.

Durante su campaña y su legislatura política, Trump ha potenciado su discurso antiinmigración con éxito, pero esta medida que afecta a la infancia ha causado una gran polémica. “Queremos mantener a las familias juntas. Es muy importante”, expresó Trump.

Su política antiinmigración sigue estando presente, ya que la orden busca acelerar los juicios y eliminar los plazos que limitan la detención de menores. Los 2.300 niños que han sido separados de sus familias no se unirán a sus familias custodia de forma inmediata.