El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro británico, Boris Johson, demostraron su buena sintonía en la cumbre del G7, que ha tenido lugar este fin de semana en Francia.

En el primer encuentro para ambos líderes, después de que Boris Johnson tomara posesión de su cargo, el pasado 24 de julio, abordaron la cuestión más importante para el futuro de Reino Unido: la negociación de un acuerdo comercial con Estados Unidos, una vez el país salga de la Unión  Europea y que de esta forma fuera del mercado común europeo.

Para Reino Unido supondría una tabla de salvación, y para Trump, que está en una mejor posición a la hora de llegar al acuerdo, se declara partidario de un pacto rápido. En un desayuno que mantuvieron ambos mandatarios, Trump comentó: “Bastante rápido. No anticipamos ningún problema. El acuerdo será muy grande”.