En Estados Unidos, el precandidato presidencial republicano, Donald Trump, vuelve a levantar polémica al decir durante un acto en Las Vegas, que le gustaría golpear en la cara a los manifestantes, después de que un hombre fuera expulsado del evento.

El empresario multimillonario recordó los “viejos tiempos” cuando, dijo, “que el hombre habría sido sacado del acto en una camilla”. Su personal de seguridad escoltó al manifestante mientras miles de partidarios de Trump aplaudían sus palabras.

Pero Trump continuó: “¿Saben lo que solían hacerle a los tipos como ése cuando iban a un lugar como éste? Se los llevaban en una camilla. Me gustaría pegarle un puñetazo en la cara, se los digo”. El multimillonario está de enhorabuena después de haber ganado con un más de un 40% de los votos las primarias republicanas en Nevada.