Al igual que con esta red social, el Gobierno de Estados Unidos trabaja junto a Google y Facebook para frenar la radicalización del terrorismo.

Twitter dobló su lucha contra la difusión de propaganda terrorista y desde mediados de 2015 cerró unas 125.000 cuentas emparentadas sobre todo con el autoproclamado Estado Islámico.

La empresa condenó además el abuso de la red social y la ruptura de sus reglas. “Igual que la mayoría de la gente de todo el mundo estamos conmocionados por esas atrocidades”, informó. “Nuestro servicios no apoyarán este tipo de comportamiento, al igual que cualquier amenaza violenta”.

Por su parte, el enviado especial del presidente estadounidense Barack Obama para la coalición contra el ISIS, Brett McGurk, saludó la medida en un tuit.

En la lucha contra el terrorismo, Twitter está trabajando estrechamente con las autoridades penales y con la Justicia.