En medio de un debate postergado durante años, el cannabis parece haber encontrado en Argentina la forma de crecer.

El surgimiento de un grupo de madres de niños con distintos tipos de epilepsia, que prepararan el aceite que detiene las convulsiones, presiona al poder político que, de momento, mira para otro lado. La situación parece ser distinta en el pueblo de General La Madrid, a 452 kilómetros al suroeste de Buenos Aires, donde su intendente está dispuesto a tirar semillas en forma oficial y posibilitar un estudio clínico que dote de casuística a una medicina que sólo da evidencias positivas pero que, como contrapartida, encarcela y persigue a muchos cultivadores.

La Madrid es un pequeño pueblo agrícola ganadero ubicado en plena pampa húmeda y que, al parecer, será el primer terruño en el que el cannabis crecerá en forma oficial en Argentina. Con ese objetivo se organizó el I Seminario Internacional de Cannabis Medicinal, en el que investigadores, médicos, madres de pequeños con epilepsia y cultivadores explicaron al pueblo los alcances de este novedoso tratamiento que ya está permitido en varios países del mundo.

La hierba ya demostró que sirve para tratar distintos tipos de cáncer, epilepsias, VIH, esclerosis y mal de Parkinson, además de todo tipo de dolor.