La ministra sueca Aida Hadzialic, de 29 años, renunció este tras dar positivo en un control de alcoholemia, informó el Gobierno sueco.

Tras una cena en Copenhague, Hadzialich decidió regresar con su vehículo a Suecia, cuando fue sometida a un control de alcoholemia por la policía.

En ese momento, la hasta ahora ministra más joven de la historia de Suecia tenia una tasa de 0,2 g/L en sangre, que es justo el máximo permitido en Suecia. En Dinamarca, la tasa es de 0,5 g/L.

“Creía por supuesto que ya no estaba bajo los efectos del alcohol”, declaró en una conferencia de prensa la funcionaria, que admitió haber bebido vino antes de ser parada en un control rutinario por la policía, que le puso una multa y denunció el caso a las autoridades.

Hadzialic lamentó haber “decepcionado” a mucha gente y dijo estar “furiosa consigo misma”, además de “profundamente arrepentida”.

El primer ministro sueco, socialdemócrata como Hadzialic, aseguró en un comunicado que comparte “el análisis sobre la gravedad de la situación” y lamentó “perder a una apreciada y exitosa colega”.