El diálogo iniciado entre el Gobierno y la coalición de partidos opositores para lograr un acuerdo electoral que permita salir de la crisis en Venezuela, ha permitido la liberación de seis activistas de la oposición y el aplazamiento del juicio simbólico en el Congreso del presidente, Nicolás Maduro.

La oposición amenazó con abandonar las conversaciones respaldadas por el Vaticano en cuestión de días si no se cumplían las condiciones que planteaba. Maduro se reunió con líderes de la oposición el domingo para el inicio de las conversaciones para aliviar el enfrentamiento político entre el Partido Socialista y el parlamento liderado por la oposición durante una crisis económica en espiral.

Como parte de la suspensión de sus procedimientos parlamentarios contra Maduro, la oposición acordó posponer la marcha prevista para el jueves al palacio presidencial que el Gobierno había descrito como parte del intento de golpe.  Pero exigió que alrededor de 100 activistas de la oposición encarcelados sean liberados.

También pidió adelantar la próxima elección presidencial porque formalmente debe realizarse a finales de 2018.

“Hemos puesto estos puntos sobre la mesa, y no para abordar en meses sino en los próximos días y semanas”, dijo el líder de la oposición Julio Borges legislativa durante la sesión del martes. “De lo contrario vamos a alejarnos de la mesa de negociación y continuar con nuestra lucha.”

Si no hay avances concretos en esta propuesta de diálogo avalada por el Vaticano, Borges dijo que la oposición reabriría el juicio político y volvería a las protestas. La semana pasada, cientos de miles de personas a tomaron las calles del país en unas manifestaciones que dejaron heridos y decenas detenidos.